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martes, 31 de marzo de 2020

Orientaciones educativas para un confinamiento positivo y productivo en tiempos de coronavirus


Desde el Equipo de Orientación Educativa Especializado en discapacidad auditiva de Granada, con la inestimable participación de todo el profesorado especializado en la atención al alumnado con dificultades auditivas de la provincia, queremos ofrecer a las familias de los más peques y a nuestro  alumnado mayor  una serie de recomendaciones para vivir estos días de confinamiento obligado de forma positiva, saludable y aprovechable desde el punto de vista sanitario, familiar, social y educativo.

Con la intención de ser ágiles y funcionales vamos desarrollar una serie de recomendaciones básicas para el confinamiento por coronavirus que cada familia o alumno/a deben concretar a su realidad personal y familiar en su quehacer diario, no obstante ofrecemos enlaces para que cada cual pueda profundizar en aquellos aspectos que sean de su particular interés.


Nos cuidamos y nos queremos. Se trata de mantener y perfeccionar los hábitos de vida saludable relacionados con la higiene personal, el ejercicio físico, la salud emocional y el uso controlado de las redes sociales e internet. Realizar estas actividades de forma positiva, con motivación y, cuando sea posible, grupalmente favorecerá su asimilación y consolidación por parte de  nuestros hijos e hijas. Especialmente importante en la situación actual es el lavado frecuente de manos con jabón, sobre todo a la hora de comer; toser o estornudar sobre el codo flexionado; evitar tocarse la cara,  nariz y ojos;  y establecer una distancia social con las personas positivas.




Analizamos  las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades (DAFO) que esta situación de confinamiento nos ofrece como familias y como alumnado. Este análisis estratégico personal  o familiar debe ofrecernos la posibilidad de plantear objetivos adecuados a la situación que nos enriquezcan y minimicen nuestras debilidades o pensamientos negativos. Por ejemplo, podemos pensar en aprovechar el tiempo que nos ofrece el confinamiento para aumentar nuestro tiempo de estudio (bachillerato) o desarrollar algunas de las capacidades que más nos motivan (musicales, pictóricas, artísticas, etc.).

                                        



Establecemos unas rutinas temporales diarias y las cumplimos. Es importante diseñar un horario diario, aunque flexible, que incluya la realización de hábitos de higiene, alimentación y ejercicio físico, de tareas domésticas y académicas (con sus debidos descansos), de momentos de esparcimiento y diversión (juegos sociales de mesa, de construcciones,  de ordenador, etc.), de desarrollo cultural (cine, pintura, música, historia, etc.), de relajación y cualquiera otras que establezcan por consenso en el ámbito familiar. Dentro de las posibilidades espaciales de cada familia, es bueno utilizar distintos espacios relacionados con las rutinas diarias. También es aconsejable realizar un horario visual y situarlo estratégicamente. 


                                         



Perfeccionamos nuestros hábitos de relación con la familia y los demás. Esta situación de confinamiento nos obliga a permanecer más tiempo del habitual con nuestras familias, por tanto, es necesario redoblar esfuerzos en las normas sociales de relación y respeto para evitar conflictos relacionados con la ansiedad, el miedo, la frustración, etc. Si es preciso, se pueden consensuar una serie de normas de obligado cumplimiento, incluso realizar carteles para su recuerdo y presencia constante. Podemos utilizar el teléfono y las redes sociales para seguir conectados con nuestros amigos, compañeros y profesores.  





Fortalecemos los vínculos familiares. Es un buen momento para que padres e hijos aprovechen al máximo el tiempo que pueden estar juntos y aprendan los unos de los otros. Solo tenemos que saber cómo sacar partido a nuestros recursos y conseguir un ambiente cómodo para todos, para ello recomendamos: mostrar una actitud positiva y de autocontrol, mantener la calma y transmitirla, compartir tareas domésticas, limitar el entretenimiento pasivo (televisión, internet, videojuegos, etc.), fomentar la creatividad, recuperar juegos antiguos de mesa y escuchar a los hijos e hijas para conocerse mejor. 






Gestionamos nuestras emociones y las de nuestros hijos e hijas. El confinamiento familiar ha supuesto un cambio radical en nuestras vidas, las noticias sobre la transmisión del coronavirus y los fallecimientos  inundan los noticiarios, por tanto, es normal la afluencia de pensamientos negativos, miedos, frustraciones, etc., que se transmiten a nuestros hijos e hijas. Es el momento para enfocar nuestros pensamientos de forma positiva hacia un final feliz, hacia proyectos de futuro interesantes que fortalezcan las capacidades de resiliencia de toda la familia, que nos permiten desarrollarnos a partir de la adversidad. El fin es mejorar nuestra autoestima y percepción del mundo, generar una actitud positiva ante lo que ocurre, favorecer la conexión con los demás, dar refuerzo positivo y evitar focalizar continuamente nuestra atención en lo negativo. 





Para finalizar vamos a centrarnos  un poco en los aspectos académicos generales que, como es lógico, difieren mucho en función de los niveles educativos y necesidades específicas de cada alumno o alumna. No obstante, en Andalucía todo el profesorado, coordinado por los tutores y tutores de cada grupo, facilita al alumnado y a sus familias por vía telemática (plataforma educativa moodle, ipasen, classroom, meet, email, etc.) los materiales curriculares teóricos y prácticos que deben desarrollar en sus casas durante el confinamiento. Este material es el recomendado en función del curso académico y del nivel concreto de cada alumno o alumna, por tanto, es el material que se debe trabajar prioritariamente.

En el ámbito específico de las dificultades auditivas el abanico es tan amplio que sería imposible realizar unas recomendaciones generales, pues estas deberían abarcar desde el entrenamiento auditivo en alumnado implantado de un año de edad hasta el apoyo signado en los módulos de ciclos formativos de grado superior. No obstante, vamos a ofrecer un symbaloo auditivo-gestual con distintos enlaces que ofrecen multitud de materiales de trabajo específico para el alumnado con dificultades en la audición o cuya lengua vehicular es la lengua de signos.





Es un trabajo colaborativo de:
  • Consuelo Marina Ceballos Martín. Maestra de Audición-Lenguaje con LSE en CEIP San José de Calasanz de Órgiva.
  • Ana Pilar García Díaz. Profesora Apoyo Curricular Sordos en IES La Paz de Granada.
  • Ana María González Parra. Maestra de Audición-Lenguaje en CEIP Reyes Católicos de Santa Fé y CEIP F. García Lorca de Fuente Vaqueros.
  • María Dolores Marín. Maestra de Audición-Lenguaje con LSE en IES Alhambra de Granada.
  • José Pérez Martín. Maestro de Pedagogía Terapéutica con LSE en CEIP Sierra Arana de Iznalloz.
  • José Rodríguez Ruiz. Orientador del EOE Especializado en discapacidad auditiva de Granada.
  • Rosa Turnes Amaro. Maestra de Audición-Lenguaje con LSE en CEIP  Virgen de los Dolores de Purchil.
  • Carmen Villanueva Pérez. Maestra de Pedagogía Terapéutica con LSE en CEIP Río Verde e IES Puerta del Mar de Almuñécar.
INFORMACIÓN sobre el coronavirus:

miércoles, 4 de febrero de 2009

FAMILIA Y DROGAS


10 PASOS PARA AYUDAR A SUS HIJOS ADOLESCENTES A DECIR NO AL ALCOHOL Y LAS DEMÁS DROGAS



1. APRENDA A ESCUCHAR REALMENTE A SU HIJO

  • Sus hijos compartirán sus experiencias con usted si demuestra estar escuchando atenta y efectivamente en cada momento.

  • Ponga en sus propias palabras los comentarios de su hijo, para hacerle ver que le ha entendido.

  • Cuando hable con su hijo, observe su rostro y el lenguaje de su cuerpo.

  • Brinde apoyo y estímulo no verbal.

  • Utilice el tono de voz adecuado a la respuesta que usted está dando.

  • Emplee frases alentadoras que demuestren su interés y mantengan viva la conversación.


2. HABLE CON SU HIJO ACERCA DEL ALCOHOL Y LAS DEMÁS DROGAS



  • Usted puede ayudar a cambiar las ideas de sus hijos respecto a que “todas las personas ingieren alcohol, fuman tabaco o usan las demás drogas”.

  • Desafíe los mitos.

  • Explique claramente por qué los menores no deben beber.
  • Escoja el “momento adecuado” para hablar con su hijo.


3. AYUDE A SU HIJO A SENTIRSE BIEN CONSIGO MISMO

  • Sus hijos se sentirán bien cuando usted alabe sus esfuerzos y logros. Fortalecerá su autoestima si critica sus acciones y no a ellos como personas.

  • Estimule los éxitos de su hijo.

  • Elogie el esfuerzo, no sólo el logro.

  • Ayude a su hijo a marcarse metas realistas.

  • No compare el esfuerzo de su hijo con el de los demás.

  • Cuando corrija a su hijo, critique el acto, no al niño.

  • Maneje de forma apropiada sus sentimientos.

  • Dele a su hijo responsabilidades.

  • Demuestre a su hijo que le quiere.

4. OFREZCA UN BUEN EJEMPLO



  • Los hábitos y actitudes que tenga respecto al consumo del alcohol y las demás drogas influirán fuertemente en las ideas que sus hijos desarrollen en relación a este consumo.

  • Revise sus propios hábitos de consumo.

  • Reflexione acerca de sus actitudes hacia los demás.


5. AYUDE A SU HIJO A DESARROLLAR VALORES FIRMES Y ADECUADOS



  • Es importante que sus hijos desarrollen valores sólidos para poder reafirmarse en sus opiniones.

  • Estimule a sus hijos a salir de vez en cuando de su universo individual.

  • Promueva el hábito de hablar y pensar sobre uno mismo y sobre el entorno cuando las cosas van bien.

  • Aporte elementos éticos a la hora de valorar las acciones y el entorno.

  • Edúqueles para que toquen con los pies en la tierra.

  • Ayúdelos a esperar.
  • Admita que no es perfecto, pero intente ser “auténtico”.

6. AYUDE A SU HIJO A AFRONTAR LA PRESIÓN DE LOS COMPAÑEROS

  • Los hijos que han aprendido a ser respetuosos, cariñosos y seguros de sí mismos tendrán muchas más posibilidades de manejar la presión de grupo negativo con un “NO” firme y positivo.

  • Enseñe a su hijo a valorar la individualidad.

  • Explore con su hijo el significado de la palabra amistad.

  • Proporcione a su hijo apoyo para decir “NO”.

  • Obtenga información sobre las relaciones entre los jóvenes y el alcohol.


7. ESTABLEZCA NORMAS FAMILIARES



  • Es muy útil establecer reglas específicas acerca de la prohibición del alcohol, el tabaco y las demás drogas dentro del hogar.

  • Fije a su hijo límites claros, razonables y, en la medida de lo posible negociados con él.

  • Dialogue con su hijo acerca de la conducta que espera de él.

  • Ayude a su hijo a encontrar sus propias razones para decir “NO”.


8. FOMENTE ACTIVIDADES RECREATIVAS



  • Los pasatiempos, los acontecimientos escolares y otro tipo de actividades recreativas ayudarán a combatir el aburrimiento de sus hijos y a prevenir el uso del alcohol, tabaco y las demás drogas.

  • Considere el tiempo libre como un espacio educativo.

  • Inscriba a sus hijos en algún centro recreativo.

  • Comparta el tiempo libre con sus hijos.


9. AYUDE A SU HIJO A TOMAR DECISIONES



  • Entrenarse para la toma de decisiones es uno de los aprendizajes más útiles para su hijo. Las decisiones que tomen a lo largo de su vida les harán más fuertes a la hora de afrontar situaciones de riesgo.

  • Tomar en consideración todas las opciones posibles.

  • Considerar las ventajas e inconvenientes de cada opción.

  • La elección. Valorar los resultados de la opción elegida.


10. ACTÚE COMO PADRE Y CIUDADANO



  • Aprenda a reconocer los signos de los problemas asociados al consumo de alcohol, el tabaco y las demás drogas. Si lo necesita, consiga ayuda, únase a otros padres y contraste opiniones.

  • Si necesita asesoramiento inicial acuda al orientador de su instituto.

  • Si necesita asesoramiento o ayuda especializada puede acudir al Centro Provincial de Drogodependencias de Granada en la calle San Juan de Dios, nº 11, D.P. 18.0001. Teléfono: 958- 202101. Email: noalasdrogas@dipgra.es y drogasno@dipgra.es.



    NO HAY PADRES PERFECTOS

  • No se trata de culpabilizarnos si en la práctica cotidiana no observamos estos consejos. Lo importante es que hayan servido para motivar actitudes positivas y responsables.


    Adaptado del programa Órdago. Información más completa de cada paso en el enlace de esta entrada (haciendo un clic sobre el título FAMILIA Y DROGAS).

jueves, 29 de enero de 2009

BOLETÍN INFORMATIVO FAMILIAS I

REUNIÓN INICIAL PROFESORADO-FAMILIAS
DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN
CURSO 2008/09


IES "EL TEMPLE" DE LA MALAHÁ (GRANADA)


MÉTODO DE ESTUDIO EPLER[1]:


Examina
Pregunta
Lee
Esquematiza
Recita
Revisa


1º/ EXAMINA todo el tema rápidamente para saber de qué va y cómo está organizado: título, contenido, apartados, subapartados, etc. Mira también los gráficos, fotografías, mapas, diagramas, etc. y resúmenes que suelen aparecer al final del texto. Busca en el diccionario el vocabulario que desconozcas para su mejor comprensión.

2º/ PREGUNTA mientras lees: ¿A dónde me lleva este tema?, ¿cómo lo relaciono con lo que sé?, ¿qué es lo más importante?, etc.

3º/ LEE cada apartado de forma más profunda y sistemática. Concéntrate en los puntos principales. Anota en un folio aparte
[2] lo más importante conforme lees y entiendes cada apartado. Subraya las ideas principales anotadas en el folio con colores.

4º/ ESQUEMATIZA lo anotado y subrayado. Haz una representación gráfica y simbólica de la lección (esquema o mapa conceptual), pues permite tener una idea general de muchos contenidos y ayuda a repasar sin tener que volver a leer todo el texto.

5º/ RESUME o recita mentalmente o en voz alta el esquema ya que facilita la retroalimentación. Es decir, te dices a ti mismo los contenidos que en lenguaje normal diario no usas. Conviene que alguna vez expongas por escrito lo que sabes: te ayudará a saber cómo trabajas en un examen.

6º/ REPASA o revisa periódicamente los esquemas, notas, mapas conceptuales. Es más efectivo repasar pocas veces pero espaciadas que muchas pero seguidas. En cada repaso vuelve al tema original cuando una idea no quede suficientemente clara o comprendida.

Estos seis pasos que forman este método de estudio tienen la ventaja de que te obligan a estudiar activamente, a no convertir el trabajo en meras lecturas que se suceden unas tras otras.

ORIENTACIONES PARA PADRES y MADRES CON HIJOS E HIJAS ADOLESCENTES

Sus hijos e hijas ya están en la adolescencia. Esta etapa supone un paso importante entre la niñez y el mundo adulto. Muchos padres y madres cuando llega la adolescencia se encuentran con un niño/a que ha dejado de serlo y no saben cómo actuar ante: muestras de inconformismo, desobediencia, actitudes de salirse con la suya, engañar a los padres ocultando cosas, no hacerles caso y hacer mucho más caso a los amigos/as, problemas con la ropa, salir por la noche, salir con chicos/as etc.

Para empezar a trabajar con un adolescente deben partir de dos elementos: cómo es vuestro hijo/a y cómo actúan los adolescentes. Todos los aspectos que he destacado al principio son frecuentes y normales, siempre que no sean exagerados, por ejemplo... que se enfaden frecuentemente con los padres, porque no les dejamos hacer alguna actividad, es normal, pero si se enfada con insultos o mucha agresividad ya no es tan normal. Una reacción así puede nacer, por ejemplo, por haber estado muy consentido/a o sobreprotegido (ha hecho un poco lo que le ha dado la gana) o que vosotros (padres) sois muy duros y no le dejáis hacer casi nada.

El adolescente busca seguridad en su pandilla, aunque estas son todavía poco estables. Necesita menos afecto de los padres (pero sí apoyo y comprensión) y busca su independencia... en este camino el chaval/a debe aceptar la autoridad paterna, pero debemos dialogar y negociar más que antes (ya no sirve eso de “porque lo mando yo”). También debemos hacer entender al joven cuando sus razonamientos son sensatos y cuando no (no es fácil, pues sólo piensan en el presente).


En este momento de la vida del joven, las madres y los padres se pueden ver desbordados, así que necesitaréis mucha ayuda mutua. Si el padre o la madre no ha estado muy implicado en la labor educativa, su presencia "sólo" para controlar, puede provocar actitudes de rechazo del adolescente. Por eso, madre y padre deben ponerse de acuerdo en su estilo de educar (normas y límites del hogar). Los padres deben apoyarse y razonar lo que pasa con el hijo/a... la madre suele ser más contemporizadora y el padre más punitivo... pero la idea o norma debe ser la misma. Por ejemplo, "si debe venir a casa a las 10 de la noche, se debe cumplir... si hay una fiesta especial se puede decidir que venga a las 11", pero esta decisión debe ser hablada. Si se cambia mucho de opinión o cada uno le dice una cosa, se irrita innecesariamente a los chicos y chicas. Con la edad, hay que ir cambiando esas normas, dado que lo importante es que los chavales desarrollen su propio autocontrol.


La prioridad de los padres debe ser: buscar que el adolescente sea RESPONSABLE de sus estudios (amigos/as y ocio) cada vez más y que cumpla los acuerdos y normas familiares (que debe conocer bien)... para que poco a poco sea él, el que se controle y organice (empezando por su cuarto, estudios, paga semanal, horarios de entrada y salida etc.).

Las muchas solicitudes o demandas de su hijo/a deben ser filtradas por dos factores: ser razonables y justas, en relación a su edad y a su responsabilidad. Rechazar presiones o chantajes y no dar falsas esperanzas... se puede negociar y llegar acuerdos pero estos deben ser cumplidos en su totalidad. Tampoco debemos hacerles chantajes afectivos (ej. No decir a su hijo/a: "cómo me haces esto a mí, con lo que yo te quiero").

Querer a un hijo/a adolescente ya no debe basarse sólo en besos y abrazos, sino en dialogo y aprecio por lo que el joven piensa y hace. Educar es más que querer, aunque a veces el chico/a no entienda nuestras razones y se enfade.

El amor debe ir unido al respeto, no se debe perder el respeto a un hijo/a, pero tampoco permitir que él/ella nos pierda el respeto. No se gana nada con los gritos y reproches. Cuando vuestro hijo/a se empiece a ponerse “tonto”, se le dice lo que debe hacer y uno se va de la habitación donde se esté con él, no le enseñemos a “dialogar” a gritos.

Un adolescente necesita límites, más amplios y flexibles pero igualmente claros que cuando era un niño/a. Negociar no es malo, siempre que el chaval acepte los acuerdos y no se los salte. Debemos valorar su responsabilidad y premiarla. Si se pasa, debe ser sancionado, normalmente con el "dinero y el tiempo en la calle", pero nunca quitarle todo, sino una parte de la paga o el tiempo de amigos o juegos (para que realmente valore el castigo). No castigar con tener que estudiar más horas (no lo hará), ni premiar con regalos por las notas; estudiar es su obligación y una parte de su futuro, él/ella debe valorar su importancia. Los premios y regalos deben basarse en la madurez y esfuerzos que realiza en su comportamiento en general.


ALGUNAS ORIENTACIONES PARA MEJORAR LAS RELACIONES CON SU HIJO/A:

- Hay que explicar las razones que tenemos para oponernos a algo o castigarlos.Debemos escuchar cuidadosamente antes de decidir sobre lo que nos piden.
- Debemos seguir preparándolos en los hábitos domésticos (limpiar, fregar...) y rutinas personales (higiene personal y de su cuarto).
- Analizar más QUÉ hace, que POR QUÉ lo hace... siempre nos preguntamos por qué, pero a veces las respuestas no son fáciles... es mejor saber qué hace el joven para apoyar o desalentar una conducta concreta.
- Debemos ser positivos, hacer que la responsabilidad que le pedimos sea sinónimo de educación, sensibilidad, organización y sensatez.
- Debemos elogiar más que castigar. Sea prudente, pero sobre todo, constante, no se rinda fácilmente.Formule sus peticiones de forma CLARA, FIRME Y SEGURA. Los adolescentes suelen cebarse con los padres demasiado inseguros. Cuando su hijo/a no quiera hablar pregúntele ¿Cuándo podrán hablar con él/ella? No le obliguemos.
- Evite caer en comentarios hirientes o irónicos. No dé importancia a esos comentarios de su hijo/a, a no ser que sean graves.
- Si se ha equivocado reconózcalo rápidamente y sin tapujos.
- Evite desacuerdos con su pareja delante de los adolescentes.
- Dígale a su hijo/a exactamente lo que debe hacer y lo que no, cuando le pedimos algo.
- Delegue en él/ella responsabilidades de la casa.
- Haga que el adolescente participe en las discusiones o reflexiones familiares.
- Hable a su hijo/a adolescente de cómo se siente ante los sucesos de la vida, de sus preocupaciones y de cómo les van las cosas.
- Evite poner etiquetas a sus hijos (“mi hijo es un/a hiperactivo/a”).
- No deje de exigirle en aspectos morales o sociales.
- Valore la escuela y su esfuerzo, no sólo en el aspecto de notas o por aprobar, sino como medio para aprender para la vida.
- Valore en su hijo/a la idea del compromiso.
- Anime a su hijo al pacto y la reflexión sobre: horarios, actividades, paga, regalos, TV, ocio..
- Debemos estar atentos a los cambios bruscos. Todo cambio fuerte tiene una causa.
- Haga lo que pueda por su hijo/a, el esfuerzo y el cariño siempre tiene recompensa.
- Permita a su hijo equivocarse y rectificar. Evite sentirse decepcionado/a ante el primer fracaso.
- Piensen que son ustedes un buen padre y una buena madre, la perfección no existe.


ALGUNAS ORIENTACIONES RELACIONADAS CON LOS ESTUDIOS


  • Procure que su hijo/a lleve una vida ordenada y descanse el tiempo necesario. Aconséjele sobre la planificación en los estudios.
    Ofrézcale su colaboración, pero no haga nada que él pueda hacer sólo.
  • Motívele elogiando sus esfuerzos, valorando sus cualidades personales (todos tenemos alguna) y aceptando sin desánimo sus limitaciones. Propóngale metas y esfuerzos realistas.
  • No oculte información al tutor o tutora. Analice la información que le dan.
  • Trate a cada hijo o hija con iguales normas, pero valorando sus diferentes formas de ser.
  • No compare a sus hijo/a con otras personas o familiares.
  • Preocúpese por él/ella como persona, no sólo como estudiante.
  • Critique o corrija sus fallos (lo concreto: “la tarea de hoy no las hecho muy bien”), pero nunca su persona (“eres un desastre”).
  • Evite proyectar sobre sus hijos/as sus éxitos o fracasos vitales.
    Oriéntele, pero evite imponerse en las opciones académicas de su hijo/a.
  • Tenga una visión positiva de la vida, de las personas, del profesorado y de su hijo/a.

CONSEJOS PARA QUE LAS MADRES Y PADRES ESTIMULEN A SUS HIJOS A ESTUDIAR BIEN

· Planificar, desde los primeros días de las clases, el tiempo a emplear y el sistema a realizar, para que puedan desarrollar su plan de estudio de cada asignatura, acordado con el profesorado (Guía del alumno). Ayudarles a distribuir su tiempo, en función de las dificultades e importancia de cada materia. Establecer repasos periódicos para cada tema para consolidar lo aprendido y salir de las dudas que no haya podido solucionar.
· Valorar los métodos de estudio utilizados y su posible mejora
[3].
· Ordenar por temas, con los hijos e hijas, todos sus apuntes y materiales, para que puedan repasarlos y utilizarlos todas las veces que fueran necesarias.
· Animar a las hijas e hijos para que se sientan seguros y optimistas, pero también realistas, antes y durante los exámenes, de forma que les permita estar al máximo de sus posibilidades emocionales.
· Dialogar sobre lo que cada día han aprendido, dándoles otros puntos de vista ajenos a la etapa de estudiantes, por ejemplo, cuáles son las aplicaciones en la vida real de lo que han aprendido.
· Fomentar que pregunten en clase todo lo que no hayan entendido, tantas veces como sea necesario, sin importarles “el qué dirán”.
· Evaluar con los hijos e hijas, los aprendizajes que van adquiriendo en las distintas asignaturas, se pueden hacer simulaciones de exámenes.
· Felicitar y animar para que tengan fe en sí mismos, en sus capacidades de estudio y en sus posibilidades de éxito.
· Desarrollar la capacidad de automotivación y autoexigencia buscando el máximo grado de aprendizaje y evitar que trabajen bajo mínimos.
· Motivar ante las tareas y obligaciones, que como estudiantes, van a tener que realizar desde el mismo día del comienzo del curso. Mejor dicho desde antes de empezar las clases, pues deberán estar perfectamente preparados y motivados para el comienzo. Las frases negativas, similares a las de “no creo que termines el curso por que es solamente para gente trabajadora” nunca deben ser emitidas. También tienen que ayudar a mantener durante todo el curso y hasta el final el más alto grado de motivación, previendo los momentos de bajada de la motivación y de la autoestima.

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[1].- Hernández Pina F.: Aprendiendo a aprender. Métodos y Técnicas de estudio para alumnos de educación primaria y secundaria. Grupo Distribuidor Editorial. Madrid.1990.
[2].- En el método original se subraya sobre el libro, el actual sistema de gratuidad de libros de texto de la Junta de Andalucía impide subrayar y hacer cualquier tipo de anotación sobre los libros de texto.
[3].- Ejemplo de método de estudio al inicio del documento.