viernes, 28 de noviembre de 2014

Atención Educativa al alumnado con implante coclear

Desde el CEP de Granada, organizado por la asesora de nee dña. Cristina Agudo, se está realizando un curso sobre la atención educativa al alumnado implantado coclearmente.

El empleo temprano del implante coclear como opción quirúrgica y terapéutica prioritaria, en el caso de niños y niñas con pérdidas auditivas profundas bilaterales y niveles de inteligibilidad mínimos, es una realidad que necesita de respuestas adecuadas desde contexto escolar, que faciliten y apoyen la intervención realizada  desde los equipos de implantación (otorrinolaringólogos, logopedas, psicólogos, etc.) de los servicios de Salud.

La opción auditivo-verbal que se impone en estos casos hace necesaria una adecuada formación de los tutores, maestros de Audición y Lenguaje, maestros de pedagogía terapéutica y orientadores de nuestros centros educativos que garantice la atención a las necesidades educativas especiales de este alumnado.

Así, el sentido del curso es responder a las necesidades de formación docente, detectadas desde el E.O.E. Especializado en discapacidad auditiva de Granada, y marcar un itinerario de formación-acción (es un curso con seguimiento) que facilite la inclusión de este alumnado en los centros y su adecuado desarrollo curricular, personal y social.

El programa del curso se estructura básicamente en:

- Valoración audiológica y funcional del alumnado con pérdida auditiva. Criterios para el implante coclear.
- Implantes cocleares. Programas de habilitación. Intervención logopédica. Seguimiento.
- Evaluación psicopedagógica e intervención educativa especializada con el alumando implantado. Seguimiento.

Para el desarrollo del curso hemos contado con la estimable colaboración del CDPEE "Sagrada Familia" de Granada y el CAIT-Asprodes.

Conforme se vayan realizando las sesiones presenciales iremos subiendo las presentaciones base de las ponencias. La fase no presencial se realizará durante todo el curso y consistirá en la valoración auditiva, curricular y social del alumnado que tenemos en nuestros centros educativos.

Presentación Logopedia ASPRODES Granada


Para saber más:

-  Furmanski, H.M. (2003) Implantes cocleares en niños. Nexus Médica. Barcelona.
- Manrique Rodríguez, M. y Huarte Irujo (2002). Implantes Cocleares. Masson. Barcelona.
- Perello, E. y otros (2008). Tratado de Audiología. Masson. Barcelona.

sábado, 18 de enero de 2014

Experiencia lectora con PICAA en un Centro Específico de Educación Especial



        Durante el curso 2012-2013 se inició una experiencia lectora en el Centro Específico de Educación Especial Santa Teresa de Jesús, ubicado en Granada.

        La experiencia surge del uso sistemático de PICAA en un aula de EBE (Enseñanza Básica Especial) donde están escolarizados alumnos/as con grave afectación motriz y graves problemas de comunicación y lenguaje. Estos alumnos/as tienen entre 7 y 9 años.

        La plataforma PICAA permite crear diferentes perfiles de usuario en los que se concreta principalmente el tipo de interacción y la forma en la que se presenta la información. Se ejecuta en un dispositivo móvil donde se pueden diseñar y ejecutar las actividades de forma inmediata por parte del profesional y del alumnado. El profesional puede establecer grupos de trabajo, para realizar actividades de forma cooperativa, definiendo turnos, eligiendo los objetivos a cumplir, puntuaciones, etc.

      El sistema ha sido diseñado para atender la diversidad funcional del alumnado principalmente en los niveles: cognitivo, visual y auditivo.

      Las actividades pueden adaptarse de la siguiente forma:

- Aspecto, pudiendo seleccionar los recursos multimedia (imágenes, sonidos, texto, animaciones, etc.) que más se ajusten a las necesidades del alumno o alumna.
- Complejidad, aumentando o disminuyendo la dificultad del ejercicio o el modo en que se presenta.
-  Modo de interacción, a elegir entre diferentes modos de interacción táctil.
-  Temporización, pudiendo establecer un calendario de actividades para cada día de la semana.

        Los dispositivos para el desarrollo del sistema PICAA son: iPad, iPhone y iPod touch, (más información en http://asistic.ugr.es/picaa/).

Los objetivos planteados con el alumnado fueron los siguientes:

- Utilizar PICAA mediante iPad como comunicador, como sistema de acceso a los distintos conocimientos y como medio de la aproximación de la lectura, teniendo en cuenta sus intereses y necesidades.
-  Familiarizar al resto de alumnos/as del centro en el uso de dicha herramienta.
- Adaptar la programación de aula a la legislación vigente, trabajando la lectura de forma sistemática mediante las TIC. La experiencia nos ha demostrado que la lectura sirve para favorecer aprendizajes básicos: atención, imitación y seguimiento de instrucciones; aumento de vocabulario comprensivo y expresivo, favorece el desarrollo del turno de espera, mejora la psicomotricidad, ayuda a corregir posturas patológicas, desciende las estereotipias, etc.
- Convertir la lectura en vehículo de comunicación, proporcionando placer y autoestima a los alumnos que la practican.
-  Favorecer la autoestima y la canalización de sentimientos.
-  Fomentar la biblioteca del centro
-  Implicar a la familia en los aprendizajes básicos.

       La metodología que se está utilizando es la siguiente:

-  Dedicar cada día, media hora a dicha actividad lectora.
-  La actividad se lleva a cabo en “el rincón de lectura” creado para tal fin.
-  Para que nuestros alumnos/as puedan “leer” mediante el iPad, se adaptan cuentos clásicos u otros incluidos en el método práctico de estimulación lingüística “ Escucha te cuento “ edit Grupo Universitario, adivinanzas, canciones y pequeñas narraciones poéticas.
-  Todos/as leen el cuento, adivinanza etc.
-  También como novedad se trabajó la metodología de tutorización. Favorecido contactos de alumnos de un aula de PFTVAL (18-20 años) que presentan trastornos de conducta, con los alumnos/as plurideficientes de este aula de EBE ( 7- 9 años ). Los resultados han sido muy positivos, pues los alumnos/as pequeños se sienten arropados y escuchados por los mayores y los alumnos mayores, se hacen responsables y atienden a sus compañeros/as pequeños ayudando y leyéndoles cuentos u otras historias que ellos mismos inventan y escriben.
- Se llevan el iPad a casa para poder “leer“ a los padres el texto que se esté trabajando y viceversa.

Conclusiones:

      Consideramos que los resultados obtenidos en los niños/as que presentan grave afectación y grave afectación de comunicación y lenguaje han sido muy positivos, ya que empiezan a sentir la necesidad de comunicar, a mostrar interés por escuchar cuentos, canciones, etc., a querer “ leer “ mediante el iPad a sus compañeros/as de aula o de otra aula. Han aparecido sonidos nuevos en niños que solo emitían gritos, se han visto avances en la motricidad y movimientos voluntarios de los miembros superiores, ha mejorado la atención en general y han descendido las estereotipias mientras están “leyendo “.

      En los alumnos/as mayores ha mejorado su autoestima, la capacidad de escucha, la canalización de sentimientos y las habilidades lectoescritoras.

Profesionales del proyecto:

Aurelia Carrillo Morales. Maestra de P.T del Colegio Sta Teresa de Jesús.
José Daniel Santos Morales. Maestro de P.T del Colegio Sta Teresa de Jesús.
Óscar Santos Ibáñez. Estudiante de Magisterio en Prácticas en el centro Sta Teresa de Jesús.
Julia Ibáñez Martínez. Logopeda del E.O.E. Zaidín-Ganada.


PARA SABER MÁS:

miércoles, 30 de octubre de 2013

Problemas de comportamiento


         El cuidado y la educación de las niñas y de los niños, sus conductas, sus problemas y el desarrollo de sus personalidades son asuntos que tienen una gran importancia en la vida de la comunidad escolar. Este artículo nos enseña cosas muy interesantes sobre la conducta de los niños y de las niñas  y puede ser una valiosa ayuda para las familias, para el profesorado y para otros profesionales que dedicamos mucho tiempo e interés a nuestros pequeños ciudadanos y ciudadanas.

LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS APRENDEN A COMPORTARSE

        Cuando un niño o una niña nace, no sabe jugar, estudiar, pensar, querer a los demás, prestar atención, hablar,... Todas estas habilidades, conductas y la inmensa mayoría de las que un niño o niña manifiestan las van aprendiendo a lo largo de los días y de los años. Las familias, el profesorado y otras personas de la comunidad intervenimos de manera decisiva en ese extenso y complejo aprendizaje.


        Las rabietas, agresiones, peleas, miedos, timidez, desobediencia, problemas con las comidas,.... y la mayoría de los problemas de conducta que los niños/as presentan durante el desarrollo de su personalidad también los aprenden, no nacen con ellos. Y también en ese aprendizaje intervenimos activamente nosotros.

        Jugar, pensar, tener miedos, ... y la mayoría de lo que un niño o una niña hacen, piensan y sienten son conductas aprendidas. Para comprender a las niñas y a los niños, prevenir sus dificultades y ayudarles a resolver sus problemas es importante, pues, que sepamos explicar cómo aprenden sus conductas y sus problemas de conducta y cómo cambian y desarrollan su modo de comportarse.

EXPLICACIONES INADECUADAS DE LAS CONDUCTAS DE LOS NIÑOS/AS
     
        Para conseguir estos objetivos quizás tengamos que cambiar primero algunos modos habituales de explicar la conducta de los niños y de las niñas. En efecto, algunas de nuestras explicaciones son inadecuadas. Veamos algunos ejemplos:

1. El recurso al destino y a la herencia (“ha nacido torcido”, “ha salido a su padre”, etc.) fomentan en padres y maestros actitudes fatalistas de desconcierto y desánimo (“no hay quien lo entienda”, etc.). El niño y la niña acaban pensando también de si mismo que “son incorregibles”, que han “nacido torcidos”, etc. En estas condiciones es poco probable que deseen cambiar y que sepan cómo hacerlo. Entonces, las familias y el profesorado quizás decidan “dejarlo por imposible”.

2. Las etiquetas (“ápatico”, “malo”, “neurótico”, “loco”, “hiperactivo”, "demoníaco"...) y las interpretaciones precipitadas (“parece que necesita cariño”) también tienen serios inconvenientes:

- Son tan vagas e imprecisas que no nos permiten comprender con claridad lo que se quiere decir con ellas, no nos permiten saber lo ocurrido realmente.
- Se prestan a multitud de interpretaciones diferentes.
- Por ser tan poco precisas y concretas dificultan el acuerdo. Ocasionan desacuerdos y discusiones en las personas interesadas por el niño. Un maestro dice que Pedro es “ápatico e irresponsable” y otro piensa todo lo contrario.
- Con interpretaciones precipitadas corremos el peligro de equivocarnos a menudo.
- Constituyen generalizaciones incorrectas e injustas.
- Nos llevan a explicaciones circulares de la conducta.
- Si queremos ayudar a Pedro a cambiar su conducta, las etiquetas no nos aportan orientaciones útiles. Por eso, a veces estamos totalmente desconcertados y utilizamos procedimientos de cambio inapropiados: castigos indiscriminados y sermones, visitas a especialistas para que “cambien la cabeza al niño”, etc.
- Un grave inconveniente de las etiquetas y del recurso a la herencia es que tienden a ver la conducta de los niños y de las niñas como algo personal e interno, como algo de su “cabeza”. Olvidan la estrecha relación con el entorno.
- La conducta de los niños y de las cambia con el paso del tiempo de una situación a otra. Sin embargo, las etiquetas hacer ver al niño como inalterable, le marcan a veces para toda la vida.

PARA EXPLICAR Y CAMBIAR ADECUADAMENTE LA CONDUCTA DE LOS NIÑOS/AS

         Lo primero que tenemos que hacer es describirla con claridad y exactitud, decir justamente lo que pasó, de manera que se pueda saber a qué nos estamos refiriendo cuando lo comunicamos a los demás. Si desarrollamos esta habilidad, evitaremos los inconvenientes de las etiquetas, seremos más objetivos, más justos y comprenderemos mejor a nuestros hijos/as y a nuestros alumnos/as.

        Para poder describir con claridad y exactitud las conductas es necesario observarlas. Estas observaciones podemos hacerlas a lo largo del día, en momentos concretos del día, en situaciones específicas o en otras condiciones que fijemos de antemano.

         En ocasiones, para que nuestras observaciones y descripciones sean más rigurosas y objetivas, y no sufran las deformaciones del olvido, nos será útil hacer registros escritos de las conductas que observamos y de la situación en la que esas conductas tienen lugar. En nuestros registros podemos recoger datos de gran interés:

- La descripción de lo que el niño o la niña hace, piensa o siente, anotando cuántas veces (al día, a la semana, durante el recreo, ...), cuánto tiempo emplea en esa conducta (ej: llorando en el suelo, quieto en el asiento, ...), la intensidad (ej: cuanto grita,...), etc.
- Dónde ocurren esas conductas (en casa, en el colegio,...).
- Cuándo (a la hora de comer, en el patio, en matemáticas, ...).
- Qué ocurre antes y después.

LA CONDUCTA DE LOS NIÑOS/AS DEPENDE DE LAS CONSECUENCIAS QUE TIENE

       Si observamos y registramos con cuidado la conducta de nuestro alumnado nos daremos cuenta de algo muy importante: lo que un niño/a hace, piensa y siente no ocurre “porque sí”. Depende de las consecuencias que esas conductas tienen para el niño/a y para los demás. Ante la conducta de un niño/a trataremos de responder siempre a una pregunta clave: ¿Qué ocurre después? Cómo respondemos, qué decimos, qué hacemos, etc.


        Si la conducta de un niño/a (hablar, vestirse solo, estudiar,...) va seguida de un premio, recompensa o reforzador positivo (atención padres y maestros, elogios, ...), el niño/a la repetirá con más frecuencia en el futuro y la estará aprendiendo mejor.

        Por tanto, para que un niño/a aprenda un comportamiento, es necesario que esa conducta vaya seguida de un reforzador positivo. La atención, las palabras de elogio y aprobación se llaman recompensas o reforzadores positivos porque refuerzan y consolidan las conductas. Hay otros muchos reforzadores positivos: miradas, abrazos, sonrisas, contar un cuento, dejarles jugar, comprar chuches, etc.

       Cuando la conducta de un niño/a no es reforzada con recompensas, no va seguida de consecuencias agradables, es menos probable que vuelva a ocurrir en el futuro, se debilita y se extingue. A veces las familias y el profesorado creen que los hijos y el alumando tienen que manifestar las conductas que consideran adecuadas “porque es su deber” y dejan de reforzarlas, produciéndose su extinción.
      En ocasiones, las consecuencias positivas se las administran los niños y las niñas a sí mismos diciéndose palabras de elogio, pensando bien de sí mismos, permitiéndose realizar una actividad placentera como premio. Es importante fomentar estas habilidades en los niños y en las niñas, por ejemplo sirviéndoles nosotros mismos de modelos.

A VECES  REFORZAMOS INADVERTIDAMENTE  CONDUCTAS INADECUADAS

       Las conductas inadecuadas y los problemas de conducta también se aprenden si van seguidos de consecuencias positivas.


      Si las travesuras de Jesús en clase tienen como consecuencia atraer la atención del maestro y provocar las risas de los compañeros y compañeras es muy probable que siga haciéndolas en el futuro. De este modo, Jesús está aprendiendo a hacer travesuras en clase por el refuerzo inadvertido del maestro y de los iguales. ¿Qué ocurre con el niño que ya es mayor, y su madre sigue haciéndole la cama?

      Con frecuencia dedicamos mucha atención a las conductas molestas e inadecuadas de nuestro alumnado. A las positivas y adecuadas no les hacemos caso, aún viéndolas no las elogiamos. A veces usamos largos sermones para convencerles de lo inadecuado de su conducta, lo cual constituye también una forma de prestar atención a las conductas inadecuadas. Como resultado esas conductas ocurren más que las adecuadas. Y eso no es debido a que “se pega antes lo malo”, como solemos decir, sino sencillamente a que atendemos y reforzamos más las conductas inadecuadas.

LAS CONSECUENCIAS CONTRADICTORIAS

       En ocasiones, una misma conducta de un niño o una niña tiene consecuencias diferentes, incluso contradictorias. Las consecuencias pueden cambiar según la situación: correr no tiene las mismas consecuencias en el aula que en el patio. El niños y niñas aprenden ambas situaciones y se adapta a ellas.

       Pero en ocasiones al niño/a no le es tan fácil distinguir. Un día nos reímos ante una conducta, y al día siguiente, dependiendo de nuestro humor, respondemos con un castigo a la misma conducta. Otras veces ocurren desacuerdos entre el profesorado, o entre los padres, no apoyando la respuesta del otro. En estas condiciones, el niño/a no puede prever con seguridad las consecuencias que va a tener su conducta, y sentirá desconcierto, temor e inseguridad. Se considerará impotente de influir con su conducta en el ambiente y en los demás. A veces no sabrá que hacer y quizás manifieste conductas contradictorias y desconcertantes, o quizás aprenda a sacar ventajas del desacuerdo de sus padres o de su profesorado.

COMO EMPLEAR EL REFORZAMIENTO Y LOS REFORZADORES

      Una recompensa es más eficaz cuando es administrada inmediatamente después de la conducta del niño/a o mientras ésta ocurre. A veces dejamos pasar mucho tiempo entre la conducta y el refuerzo, resultando ineficaz (sobre todo en niños/as pequeños/as).


       En las primeras fases del aprendizaje, el refuerzo debe darse cada vez que el niño/a manifiesta la conducta, y debe darse muchas veces. Las conductas sociales complejas (estudiar, aprender a leer, etc.) se componen de conductas más simples, de pequeños pasos. Hay que reforzarle por cada uno de esos pequeños pasos que el niño/a va dando hacia la meta completa, sin esperar a llegue a ésta.

       Cuando una conducta está ya bien aprendida y consolidada, el refuerzo será más eficaz si se da sólo de vez en cuando.

        Siempre que utilicemos reforzadores materiales (caramelos, juguetes, puntos,...) o de actividad (dejarles jugar, llevarlos al cine,...) debemos acompañarlos de un clima de refuerzo social positivo. De este modo, el refuerzo social se hará más sobresaliente, aunque vayamos retirando gradualmente los otros reforzadores.

      Para que un niño/a aprenda una comportarse de manera adecuada, le reforzaremos la conducta adecuada, pero no la contraria.

LA CONDUCTA TAMBIÉN DEPENDE DE SUS ANTECENDENTES

      Si queremos conocer todavía mejor a nuestros alumnos/as tendremos que seguir observando y hacernos otra pregunta clave: ¿Qué ha pasado antes de que el niño/a manifieste su conducta, qué circunstancias y qué personas están presentes cuando él actúa, piensa o siente?
      Los padres y maestros/as comprobamos a menudo que los niños/as manifiestas algunas conductas (rabietas, miedos, desobediencia,...) sólo en determinadas situaciones, no en otras (ej: una hora concreta del día, en casa de sus padres, en el colegio,...), en presencia de determinadas personas y no en presencia de otras (ej: padres, maestros/as, desconocidos,...), ante unos estímulos concretos y no ante otros (ej: un objeto, un animal, la oscuridad,...), ¿Por qué? Veamos:

       Si una circunstancia, persona o estímulo están presentes para el niño/a cuando una conducta suya va seguida de una consecuencia agradable, la conducta en cuestión ocurrirá con mayor probabilidad en presencia de esas circunstancias, personas o estímulos que en cualquier otra situación. Si la rabieta de un niño va seguida de una recompensa (ej: conseguir lo que quiere), en su casa y ante su madre, pero no en el colegio y ante su maestro, es probable que en el futuro tenga rabietas en casa y ante su madre, pero no en el colegio ya ante su maestro.

      ¿Por qué nuestro hijo tiene miedos en casa, pero no en el colegio, come mal en casa, pero en la de sus tíos? ¿por qué mi alumna esta distraída en mi clase, pero no en la de otro maestro? ¿Por qué a Antonio tiene que vestirlo todas las mañanas su madre y cuando únicamente está su padre se viste sólo?
         Las instrucciones que, en silencio, cuchicheando o en voz alta se dice a sí mismo un niño/a inmediatamente antes o mientras realiza una tarea son estímulos antecedentes de autocontrol que pueden influir poderosamente en su desempeño. Todo el pasado de un niño/a, la historia de su aprendizaje anterior, el repertorio de habilidades y conductas del que dispone son antecedentes que influyen en mayor o menor medida en su conducta actual, junto con los antecedentes inmediatos.

ENSEÑAMOS A LOS NIÑOS/AS Y ELLOS NOS ENSEÑAN A NOSOTROS

       En las relaciones cotidianas con nuestros hijos/as y alumnos/as y a través de nuestra forma de reaccionar ante sus conductas influimos en ellas y contribuimos a que cambien, a veces sin quererlo, en un sentido o en otro. Pero ellos también influyen en nosotros, nos enseñan y nos cambian. En definitiva, aprendemos conductas unos del os otros constantemente.

LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS TAMBIÉN APRENDEN POR IMITACIÓN

      Una de las circunstancias antecedentes que más influyen en lo que los niños/as hacen, piensan y sienten son los ejemplos que observan en los demás niños, en sus padres, en sus maestros o los modelos simbólicos (películas, cuentos, historias contadas, videojuegos, internet, etc.). Si queremos conocer, pues, a nuestros niños/as, preguntémonos cuáles son los modelos a los que imitan. Y si queremos ayudarles de manera efectiva, además de dispensarles reforzadores positivos, tenemos que convertirnos en modelos adecuados para ellos, “predicando con el ejemplo”.


        Los niños/as aprenden a hacer, sentir y pensar más bien aquello que ven y oyen que aquello que les ordenamos que hagan. Así suele ocurrir cuando les decimos a gritos que hablen en voz baja, cuando les decimos que no fumen sosteniendo un cigarrillo en la mano, cuando les prohibimos que peguen a los demás dándoles unos azotes, cuando les decimos que tengan miedo mientras temblamos, etc.
       El aprendizaje por imitación es más eficaz cuando el modelo recibe recompensas por la conducta que realiza, cuando el niño/a está muy atento al modelo, reproduce mentalmente lo observado y lo revive después intensamente, cuando el niño/a se identifica con el modelo y cuando el niño/a recibe reforzamiento por sus conductas imitativas.

      La enseñanza por modelos unida al reforzamiento positivo dada al niño/a por imitar lo que le mostramos es una estrategia especialmente eficaz cuando queremos que un niño/a aprenda una conducta nueva. Si esa esa conducta es compleja tenemos que dividirla en conductas más simples e ir reforzando a la niña o al niño a  medida que va consiguiendo imitar al modelo en aproximaciones sucesivas.
LAS EMOCIONES TAMBIÉN SE APRENDEN

       La tristeza, la depresión, la timidez y otras muchas conductas emocionales complejas de los niños/as también se aprenden. En este aprendizaje, como en todos los demás, influyen también los antecedentes, las consecuencias y los modelos.

        El miedo es una conducta que nos ayuda a evitar ciertas situaciones peligrosas (un precipicio, un fuego,...). La mayor parte de los niños y niñas se asustan por algo. Pero hay niños/as que manifiestan muchos miedos o temen con tal intensidad que tienen dificultades para realizar otras tareas normalmente. Un niño puede temer a la oscuridad o a las tormentas porque alguna vez vivió unexperiencia fuerte y desagradable (susto, accidente,...) en un lugar oscuro o mientras caían rayos... Por otra parte, puede haber entre sus familiares o conocidos personas que tienen esos mismos miedos y dan ejemplo de miedo ante el niño. Además el niño que tiene miedo puede recibir atención o reforzamiento de los demás por su conducta de miedo (¡qué horrible!, palidez, palpitaciones, temblor,...) y estará siendo aprendida de una manera muy consistente.


(Adaptado de Costa M. y López E., 1981).





PARA SABER MÁS:
• Ardila, R. “Terapia del comportamiento”. Bilbao. DDB. 1980.
• Barbado, Pilar. “Análisis funcional de la conducta”. Ed. Universidad Granada.
• Caballo, Vicente. “Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta”. Ed. Siglo XXI.
• Caballo, V. “Teoría, evaluación y entrenamiento de las habilidades sociales”. Valencia. Ed. Promolibro, 1988.
• Carrobles, J. Antonio. “Escuela de padres”. Pirámide.
• Cautela, Joseph. “Técnicas de relajación”. Ed. Martínez Roca.
• Domjan, Michael. “Principios de aprendizaje y conducta”. Ed. Debate.
• Fernández Ballesteros, Rocio. “Evaluación conductual”. Ed. Pirámide.
• Gelfant, D.M. “Análisis y terapia de la conducta infantil”. Ed. Pirámide.
• Michelson, Larry. “Las habilidades sociales en la infancia”. Ed. Martínez Roca.
• Rodríguez, J. “Técnicas de modificación de conducta. Sevilla. Universidad. 1982.
• Vallés Arándiga, Antonio. “Modificación de la conducta problemática del alumno”. Editorial Márfil.
• Vasta Ross. “Psicología Infantil”. Ed. Ariel.

http://www2.gobiernodecanarias.org/sanidad/scs/content/38e5ab86-39be-11e0-add7-255a9201262a/TrastornosComportamiento.pdf


viernes, 25 de octubre de 2013

Volvemos a los Equipos de Orientación Educativa

          Saludos de nuevo a la comunidad educativa que visita habitual u ocasionalmente mi blog personal de orientación, después de tres cursos como coordinador provincial del área NEE del ETPOEP de Granada, regreso otra vez a los Equipos de Orientación Educativa.

          En esta ocasión, inicio un ilusionante camino en el EOE Especializado en Discapacidad Auditiva de Granada tratando de continuar la excelente línea de trabajo implantada por mi antecesora y amiga Carmen Herrera, a la que deseo lo mejor en su nueva andadura como orientadora de IES. Es para mi una satisfacción mostrar mi más sincero agradecimiento a todos los compañeros y las compañeras con los que he compartido los últimos tres cursos en la Delegación de educación de Granada, con los que he aprendido, disfrutado y ampliado mi visión de la administración educativa: compañeros y compañeras del ETP, de los servicios de ordenación, planificación, escolarización, inspección, administrativos, ordenanzas, etc. También quiero agradecer el trabajo colaborativo realizado con los profesionales de los Equipos y de los Departamentos, con las familias, con las asociaciones, etc., siempre intentando dar respuesta a las necesidades específicas de apoyo educativo del alumnado.

         A partir de ahora, espero seguir aportando noticias, opiniones, artículos, experiencias e investigaciones  sugerentes relacionadas con el mundo de la orientación educativa para todos los lectores y participantes en este blog.



                                                                                               

domingo, 25 de abril de 2010

El IES CARTUJA de Granada participa en el I Encuentro “Nuestra educación innova con Europa: competencia digital, competencia plurilingüe”





El capítulo 48 del libro "Investigación, Innovación docente y TIC" (Alonso et als, 2019) está dedicado a la "Atención educativa al alumnado con implante coclear" (Rodríguez, 2019).

Resumen

En la actualidad la opción comunicativa mayoritaria del alumnado con hipoacusia profunda es la auditivo-verbal, los implantes cocleares proporcionan una audición funcional que permite una escolarización ordinaria. La respuesta educativa a las necesidades educativas especiales de este alumnado requiere de la intervención especializada de profesionales de la orientación educativa, de especialistas en pedagogía terapéutica y en audición y lenguaje, así como la organización de entornos de aprendizaje inclusivos  y la utilización de ayudas comunicativas a la audición en el aula. También es esencial la colaboración con los Centros de Atención Infantil Temprana y la participación de las familias. En este trabajo de caso único, describimos la intervención interdisciplinar y global, el seguimiento y los resultados obtenidos en el desarrollo de un programa de habilitación auditiva desarrollado de forma interdisciplinar en el segundo ciclo de Educación Infantil con un alumno implantado a los dos años y escolarizado en un entorno rural. 

Enlace al capítulo completo

domingo, 28 de febrero de 2010

II Jornadas Culturales. IES "Cartuja" de Granada

Durante la semana previa a la celebración del día de Andalucía (28 M) hemos vuelto a realizar un gran esfuerzo logístico y humano para llevar a cabo unas Jornadas Culturales que han impregnado a toda la comunidad educativa que constituye el IES “Cartuja” de Granada.

El esfuerzo, la dedicación y la ilusión de las familias, del alumnado y del profesorado, junto a la participación desinteresada de numerosas personalidades e instituciones andaluzas han facilitado la notoriedad de nuestras segundas jornadas culturales.

En la conferencia inaugural contamos con la destacada presencia del poeta granadino don Luis García Montero, que dirigió unas atentas palabras a nuestro alumnado y dedicó unos minutos para firmar algunos ejemplares de su extensa obra literaria.

Entre las conferencias podemos destacar la dirigida por el campeón español de paramotor, don Ramón Morillas, que aterrizó de forma espectacular en nuestras pistas deportivas. En el ámbito científico, doña Elvira Martín, profesora de Paleontología de la UGR, impartió otra conferencia sobre la importancia de los fósiles en el conocimiento del pasado.

Las exposiciones han abarcado aspectos científicos y artísticos poniendo de relieve elementos culturales de nuestra patria multicultural, Andalucía. Entre ellas podemos señalar las siguientes: “Mujer y ciencia” (exposición itinerante del IES “El temple” de La Malahá), “Poeta Miguel Hernández”, “Poesía ilustrada” y “Los porqués de la ciencia”.

La cultura audiovisual también ha tenido cabida en nuestras jornadas con el homenaje al cineasta japonés Akira Kurosawa y la proyección de dos de sus películas más representativas: "Derzu Uzala" y "Ran".

Los rincones literarios han servido este año para homenajear a escritoras contemporáneas a la Generación del 27, en ellos el alumnado ha leído y escuchado con gran sensibilidad fragmentos de sus obras, aspectos biográficos, etc.

La riqueza multicultural de nuestro centro se ha reflejado de manera magistral en el “I Festival de las Lenguas”, donde nuestro alumnado ha narrado y recitado cuentos y poesías representativos de diversas culturas en distintos idiomas: árabe, francés, castellano, inglés, etc. En un excepcional ambiente multiétnico hemos podido sentir emociones y asimilar enseñanzas que, aún procediendo de los más diversos rincones del universo, deben constituir el acervo cultural de una sociedad abierta, tolerante y plural.

Las actividades lúdico-recreativas también han ocupado un importante papel destacando la actuación del Mago Voti y sus músicos, el rally fotográfico, la yincana matemática, el taller de encuadernación y el concurso de dibujo libre sobre papel continuo.

En definitiva, podemos considerar las II Jornadas Culturales del IES “Cartuja” como un profundo éxito de toda la comunidad educativa donde se han desarrollado numerosos aspectos recreativos, culturales, artísticos y científicos del currículo, siempre desde una perspectiva coeducativa e intercultural.



jueves, 28 de enero de 2010

Hiperactividad y Escuela

Expresiones del tipo “que suerte tengo, este curso otra vez dos (tres, cuatro o casi todos) hiperactivos en mi tutoría” o “que voy hacer, si es que me ha salido hiperactivo”, que muestran la resignación de maestras y maestros así como la impotencia de madres y padres, son cada vez más frecuentes en nuestros centros educativos. ¿Qué esta ocurriendo?, la incidencia del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) está aumentando en progresión geométrica por razones aún desconocidas para todos o, quizás, profesorado, familias y profesionales de la conducta y de la salud debemos analizar con mayor profundidad la hiperkinesia de algunos niños y niñas así como nuestras afirmaciones, a menudo superficiales y dogmáticas.

Cuando nos referimos, con propiedad, al TDAH como problema psicológico infantil estamos haciendo referencia a un cuadro formado por síntomas de desatención y/o hiperactividad- impulsividad que aparecen antes de los siete años de edad, persisten al menos durante seis meses en distintos contextos (escuela y casa) y producen un deterioro significativo de la actividad social y académica. La clasificación de estas conductas en cuadros sindrómicos (DSM IV-R, CIE-10) quizás sea positiva para la comunicación científica, pero indudablemente la designación de etiquetas a los niños y niñas en el contexto educativo no es positiva para nada ni para nadie, especialmente cuando se hace desde la perspectiva del problema médico incurable, además de tener efectos perversos. Por una parte, se estigmatiza al alumnado como hiperactivo produciéndose un cambio importante en la forma en que los demás interaccionan con él (“la profecía que se autocumple”[1]). Por otra parte, la etiqueta nos lleva al absurdo de la “explicación circular”, es decir, ante las conductas desadaptadas argumentamos que son debidas a su hiperactividad, convirtiendo un término meramente descriptivo de la conducta en explicativo. Por último, otro problema inherente a las clasificaciones diagnósticas es el solapamiento con otros trastornos.


Figura 1: Explicación circular de la conducta hiperactiva.










En vez de ahondar en estas cuestiones de carácter teórico y clínico vamos a tomar otros derroteros más fructíferos para el contexto escolar donde estamos inmersos. Se trata de describir brevemente las conductas desadaptadas de los niños y niñas hiperactivos, analizar algunas interpretaciones erróneas de estos comportamientos y revisar las estrategias de intervención más eficaces.

Los problemas que observamos en el alumnado que designamos como “hiperactivo” pueden sintetizarse en dificultades de concentración, hiperkinesia, distraibilidad, impulsividad, resolución desordenada de problemas y torpeza social. La figura 2 muestra las manifestaciones comportamentales más frecuentes de desatención, hiperkinesia e impulsividad.


Figura 2: Manifestaciones comportamentales del TDAH.


Estas conductas son comunes a todos los alumnos y alumnas, especialmente en edades tempranas, gozando a menudo de la aceptación de los iguales y de los adultos, sobre todo cuando no son los responsables del bienestar y rendimiento del niño impulsivo dentro del grupo social conformado por el aula escolar. Imaginemos al niño de cinco años que a la salida del colegio abandona como un rayo su fila, sustrae la mochila de un compañero y la lanza por los aires. Probablemente su actuación provocará las risas de los familiares e iguales presentes, que inintencionadamente estarán reforzando su conducta, pero no hará ninguna gracia al compañero de la mochila ni a sus maestras y maestros.

El matiz diferenciador entre trastorno y normalidad estaría en la reiteración continua de estas conductas y la dificultad para su erradicación en el caso de alumnado con déficit de atención con hiperactividad. Por tanto, el diagnóstico clínico del trastorno se sustenta más en aspectos cuantitativos que cualitativos, cuando quizás el rasgo diferenciador pueda estar en el estilo de procesamiento de la información que utilizan los niños y niñas hiperactivos.

Ahora analizaremos algunas conductas sintomáticas que pueden conducirnos a interpretaciones erróneas que no favorecen en modo alguno el desarrollo ni la integración socio-emocional del niño hiperactivo.

A menudo nos desesperamos pensando que son incansables, que no pueden parar un segundo, “parecen tener un motor interno”, etc. Estas aseveraciones son falsas, como cualquier niño o niña se agotan y necesitan tomar un respiro. La diferencia podemos encontrarla en su forma de responder al cansancio físico. Un alumno que canta al resto de la clase su canción preferida parará cuando perciba malestar en sus órganos de fonación, aburrimiento de sus compañeros y compañeras o simplemente acabe la canción. El hiperactivo continuará repitiendo y gritando la canción hasta llegar a quedarse sin voz a no ser que la audiencia le obligue a abdicar. En definitiva, no sabe adaptar su comportamiento ni a las exigencias internas propioceptivas ni a las ambientales.

Es posible que el alumno anterior empezara a cantar, mientras caminaba entre sus iguales, por impulso propio independientemente del auditorio, pero después continuó, en gran medida, por el refuerzo social que le supuso la atención y sorpresa que produjo en el resto de la clase. Una vez que perdió la atención del aula pudo continuar cantando simplemente por la auto-estimulación producida por sus órganos de fonación y músculos que intervienen en su movimiento. Por tanto, es necesario reseñar la importancia de los factores ambientales e internos en la explicación y corrección de muchas de las conductas desadaptadas del niño o niña hiperactivos.

En otras ocasiones solemos identificar hiperactividad con torpeza o retraso escolar. Nos desconsolamos pensando que nuestros alumnos y alumnas además de inquietos tienen pocas capacidades cognitivas. Pero intentemos acercarnos a la realidad de una forma más objetiva, acaso ¿no es cierto que cualquier niño/a de óptimas condiciones intelectuales que proceda en las tareas escolares de forma tan rápida y desordenada como un hiperactivo se verá abocado irremediablemente al fracaso escolar?

Supongamos que simulamos la siguiente situación escolar: obligamos a nuestra mejor alumna de cuarto de primaria a realizar unas divisiones con una rapidez inusual a la vez que aparecen una serie de estímulos visuales y auditivos que distraen su atención y concentración. Mucho nos tememos que sus porcentajes de acierto bajaran significativamente con respecto a su ejecución en condiciones normales. Podemos preguntarnos ¿qué le sucedería si todo su trabajo escolar se desarrollara en estas condiciones?. Probablemente dejaría de ser la alumna más brillante para pasar a formar parte de “grupito” de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo[2], con todos los condicionantes que esto conlleva.

Sin ánimo de menospreciar la posibilidad de coexistencia de los trastornos de hiperactividad y agresividad, creo necesario advertir la presencia de un típico solapamiento erróneo. Con frecuencia los iguales de los niños y niñas hiperactivos se quejan de sus agresiones y conductas antisociales, que nosotros mismos constatamos con nuestra atenta observación en el aula.

Ahora bien, pensemos un poco en las secuencias conductuales que se producen en las interacciones social y escolarmente aceptadas. Estas interacciones requieren un protocolo más o menos extenso, es decir, una serie de normas preestablecidas que conocen los interlocutores y que se repiten en situaciones similares a modo de guiones (scripts[3]). Para ejecutar correctamente un guión son necesarias al menos tres condiciones: su conocimiento, la capacidad de atender a la secuencia para responder adecuadamente y la intencionalidad o motivación necesaria para respetarlo. Debido a su alta velocidad de ejecución y su déficit atencional, la segunda condición no ese cumple casi nunca en las niñas y niños hiperactivos viéndose así perjudicada su capacidad de relación interpersonal y reforzado su estigma de antisociales.

Imaginemos la situación cotidiana de pedir prestado un juguete a una compañera de aula. Un alumno cualquiera podría actuar de forma similar a la que exponemos a continuación:

- ¡Hola Nicoletta!, ¿Cómo estás?
- Bien.
- ¡Porfa, déjame un poco tu cochecito!
- Sí, pero sólo un momento, ¡ehh!, luego me lo devuelves
- Vale, ¡Gracias!

El hiperactivo si llega a pedir el juguete, probablemente no espere la respuesta de su interlocutora y tome, de un manotazo, el cochecito de las manos de su compañera para iniciar, tan campante, sus juegos. Indudablemente se crea una situación conflictiva, que puede derivar en una simple queja verbal, por parte de la dueña del juguete, o, incluso, llegar a provocar rabietas y peleas. Si a esta forma de proceder del niño hiperactivo le añadimos, por una parte, la percepción subjetiva de agresividad y maldad que trasmiten sus movimientos rápidos y alocados en el resto del grupo y, por otra parte, los golpes inintencionados que provocan sus veloces movimientos, nuestra percepción inicial de agresividad puede quedar al menos cuestionada y, quizás, reducida a contingencias derivadas de la hiperkinesia y el déficit de atención.

Por último, al observar los continuos cambios de actividad, las tareas inacabadas y las constantes pérdidas de concentración podemos llegar a plantearnos que no tienen interés por nada, que nada les motiva, y que su único objetivo es interrumpir y molestar el trabajo del resto del grupo. Pero, tal vez sea su propia agitación nerviosa la que les impide percibir con la suficiente nitidez los estímulos que el ambiente les ofrece, provocándose una disminución en su propia facultad de discernir lo que les agrada o no. Esta situación sería, en parte, la responsable de sus numerosos abandonos y pérdidas de atención.

Recuerdo a un alumno “hiperactivo”, de cuatro años, que tumbado en el suelo rodaba sobre sí mismo mientras el resto de la clase observaba con sumo interés una proyección del Pato Donald. Cuando sus anacrónicos movimientos empezaron a molestar a sus compañeras y compañeros, la maestra lo cogió entre sus brazos obligándolo a relajarse y ver la película. Su respuesta inmediata fue cerrar y taparse los ojos, pero al instante dirigió una fugaz mirada a la proyección que fue repitiéndose paulatinamente hasta convertirse en atenta y entusiasta observación. Al cabo de unos minutos pidió a su maestra que lo dejara y se sentó junto a sus iguales para ver la película con sumo interés. Después rogó incesantemente que se repitieran algunas de las escenas que habían cautivado su atención.

En la práctica educativa son muy pocas las actividades que entusiasman a este alumnado, ahora bien, lo hacen de una forma extrema. Si los dejáramos actuar con total libertad se dedicarían a realizar un reducido repertorio de actividades de forma reiterativa. Esta situación se ve propiciada en parte por la escasa atención que prestan a los estímulos educativos novedosos que les presentamos, lo que a su vez impide en muchas ocasiones que puedan percibir actividades que les serían placenteras. Urge, por tanto, revisar nuestra forma de presentar las actividades y materiales escolares novedosos a este alumnado.

Pasamos a continuación a comentar algunas estrategias de intervención con alumnado hiperactivo que han resultado eficaces cuando se han realizado con rigor, paciencia y sistematicidad. Evidentemente, no nos referimos a la administración del famoso psicoestimulante metilfenidato (comercialmente ritalín, rubifén o concerta) que parece tener efectos, inexplicables fisiológicamente, en la mejora de la atención de las personas que lo toman. Estamos en un contexto educativo y nuestras soluciones deben enfocarse desde una perspectiva psicopedagógica y comportamental, evitando así las numerosas limitaciones (no administrable hasta los seis años, etc.) y efectos iatrogénicos (pérdida de apetito y de sueño, etc.) del fármaco.

Las técnicas comportamentales de modificación de conducta se muestran eficaces en la mayoría de los problemas conductuales, siendo útiles también en los casos de TDAH. No obstante, la experiencia parece avalar en mayor medida las técnicas cognitivo-conductuales como intervención de elección en los trastornos de hiperactividad, tal vez, porque intervienen en la manera de procesar la información y no sólo sobre los resultados de la conducta.

Las técnicas comportamentales, basadas en el refuerzo y la sanción, tratan de incrementar las conductas adaptadas y disminuir las conductas negativas, sin exigir gran esfuerzo al niño o niña. Entre ellas se han mostrado eficaces el refuerzo positivo, la sanción recíproca, el tiempo fuera, la práctica positiva y la economía de fichas.

Las técnicas cognitivo-conductuales incorporan aspectos comportamentales y de procesamiento de la información, exigiendo una participación activa tanto del alumnado como del profesorado. Tratan de enseñar mejores sistemas de procesamiento de la información a la vez que actúan sobre las consecuencias o productos de la conducta. En la intervención en TDAH se han mostrado eficaces las técnicas de autoevaluación y atribucionales, las estrategias sociales y, especialmente, el entrenamiento en autoinstrucciones.

El doctor Meichenbaum (1974) desarrolló la técnica de las autoinstrucciones con la intención de ayudar a los niños hiperactivos a regular su conducta y organizar su pensamiento utilizando el lenguaje, tanto interno como externo. Las autoinstrucciones o pasos de la técnica ayudan al sujeto a procesar la información de una forma reflexiva, evitando así la impulsividad y la falta de atención. La figura 3 muestra los pasos originales propuestos por Meichenbaum.

Figura 3: Etapas de las autoinstrucciones[4] según Mechenbaum.


ETAPAS AUTOINSTRUCCIONES

1ª ¿Qué es lo que tengo que hacer?
2ª ¿Cómo lo voy a hacer?- Plan de acción.
3ª Tengo que estar muy atento y ver todas las posibilidades de respuesta.
4ª Ejecución de la respuesta.
5ªEvaluación del resultado de la respuesta y autorrefuerzo.


Evidentemente, dentro del ámbito escolar, la aplicación eficiente de estas estrategias de intervención debe realizarse desde una perspectiva global (emocional, conductual, social, etc.) y multidisciplinar, incorporando en su diseño, implementación y evaluación a los distintos profesionales del ámbito educativo (orientadores, especialistas en pedagogía terapéutica, audición y lenguaje, tutores, etc.) y, por supuesto, a las familias. Para el diagnóstico diferencial del TDHA también podemos contar con la participación de profesionales de la salud, mediante los cauces de comunicación y coordinación que nos proporcionan los médicos de los Equipos de Orientación Educativa.

Para finalizar, hacemos una breve reflexión para toda la comunidad escolar: mientras no se demuestren factores causales internos directamente responsables del trastorno de déficit de atención con hiperactividad tendremos que seguir analizando concienzudamente los sistemas de contingencias (refuerzos, sanciones, limitaciones de conducta, etc.), las enseñanzas y los aprendizajes relacionados con el procesamiento de la información que ofrecemos a nuestros alumnos e hijos, antes de ampararnos en las explicaciones pseudo-genéticas o biológicas, que nos abocan a explicaciones circulares y a intervenciones farmacológicas. Y, sobre todo, no intentemos escudarnos en el TDAH para justificar nuestra falta de formación o incompetencia profesional o familiar en el desarrollo de estilos cognitivos adecuados en nuestros alumnos e hijos, al menos, antes de tener el diagnóstico diferencial de un profesional.

En otras palabras, no creemos que actualmente haya una pandemia de niños y niñas hiperactivos sino, más bien, un deficiente control de las conductas de nuestros pequeños, tanto en el ámbito familiar como en el escolar, que nos lleva a una explicación biologicista de la conducta, que tiene la única virtud de conformarnos a todos y todas. Por tanto, podemos decir que la mayoría de los alumnos y alumnas que designamos como hiperactivos en el contexto escolar no lo son estrictamente (clínicamente) sino que se trata de alumnado que ha llegado a ese estilo comportamental impulsivo mediante procesos de enseñanza-aprendizaje poco acertados y poco adaptativos.

Aunque, en un futuro próximo, se consigan verificar ciertos correlatos biológicos con el trastorno comportamental de la hiperactividad (producción de neurotransmisores, disfunción cerebral, etc.), nuestra labor como profesionales de la educación deberá seguir centrada en intervenciones cognitivo-conductuales globales e interdisciplinares, cuyos resultados ejercerán influencias positivas sobre los propios factores fisiológicos.


Referencias:

GARGALLO, Bernardo (2000). Programa de intervención educativa para aumentar la atención y reflexividad. Madrid: TEA.
OLLENDICK, Thomas (1993). Psicopatología Infantil. Barcelona: Martínez Roca.
ORJALES, Isabel (2002). Déficit de atención con hiperactividad. Madrid: CEPE.
VAN-WIELINK, Guillermo (2005). Déficit de atención con hiperactividad. Estrategias, habilidades, diagnóstico y tratamiento. Sevilla: Trillas.

[1] Rosenthal y Rubin, 1978
[2] Artículo 13.2 de la L.E.A. (Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía.
[3] Schank y Abelson, 1977
[4] Meichenbaum, 1974

Para saber más:

http://www.trastornohiperactividad.com/

http://www.hiperactividadinfantil.com/

martes, 24 de noviembre de 2009

DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y LA NIÑA (20N): Pleno Escolar en el Ayuntamiento de Granada


Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos del niño y de la niña, el 20 de Noviembre, el Ayuntamiento de Granada organizó un pleno escolar extraordinario el martes día 24 de noviembre en el Salón de Plenos, con la participación de escolares de diferentes centros educativos de nuestra ciudad. En representación del IES “Cartuja” participaron cinco alumnas y un alumno de diferentes niveles educativos (2º de ESO y 2º de PCPI).

Los objetivos de esta actividad extraescolar pueden sintetizarse en:

- Sensibilizar sobre la importancia de la infancia en el mundo.
- Dar a conocer a los más pequeños la organización, funcionamiento y administración de su ciudad.
- Establecer un espacio de diálogo, debate y presentación de propuestas por los escolares.
- Fomentar la participación del alumnado en todos los ámbitos, sobre todo en relación con las cuestiones vinculadas a los derechos del niño y de la niña, elevando sus acuerdos y propuestas a las autoridades municipales.
- Celebrar este día dando un papel relevante a las propuestas de los niños y niñas en el Ayuntamiento.

Nuestro alumnado ha trabajado previamente, en el seno del aula, los siguientes puntos del pleno escolar:

Medidas para salir de la crisis y crear empleo.

1.1. Exposición y análisis.
1.2. Propuestas y medidas.

El trabajo de grupo se realizó durante la hora tutoría y en las áreas de Lenguaje y Ciencias Sociales, siguiendo el siguiente esquema de trabajo:

- Por grupos de alumnos/as hemos debatido cómo afecta la crisis en nuestros hogares.
- Exposición de las conclusiones de los debates grupales al resto de la clase.
- Lectura de artículos de prensa (escrita y digital) relacionados con la crisis.
- Lluvia de ideas sobre posibles soluciones.
- Análisis de la viabilidad de las soluciones con la ayuda del profesorado.
- Redacción del análisis y las propuestas.

Como consecuencia de las actividades desarrolladas en las clases de 2º de ESO (B y D) y de 2º de P.C.P.I. obtuvimos los siguientes resultados:

Exposición y análisis sobre la crisis:

Conclusiones:

- Ha aumentado mucho el desempleo.
- El desempleo provoca muchos problemas económicos en las familias: deudas, impagos, etc.
- Es necesario pedir ayuda a familiares menos afectados por la crisis.
- Las familias tienen que reducir los gastos en necesidades no básicas.
- Algunas familias tienen que recurrir a ayudas sociales, comedores, etc.
- La venta y construcción de viviendas se ha paralizado dejando mucha gente del sector en el paro.

Propuestas y medidas contra la crisis:

1ª/ Que el gobierno facilite la creación de empresas españolas: ayudas, reducción de impuestos (IVA, etc.), reducción de burocracia, etc.

2ª/Que los políticos se bajen el sueldo y se eliminen los sueldos vitalicios, y con ese dinero se favorezca la creación de empleos.

3ª/ No facilitar la proliferación de empresas extranjeras, exigiéndoles cumplir la legalidad europea. Algunas de estas empresas ponen precios muy baratos porque se aprovechan de sus trabajadores, utilizan materias peligrosas para la salud, no pagan todos los impuestos, etc.

4ª/ Que los políticos declarados por la justicia corruptos, además de ir a prisión, devuelvan el dinero robado. Ese dinero se empleara en ayudas a las empresas.

5ª/ Que los ayuntamientos aclaren bien todos sus gastos y se responsabilicen de posibles errores para no malgastar el dinero de todos. Muchas veces se gasta más de lo debido por no seleccionar bien a las empresas que realizan las obras, etc.

Todas las propuestas de nuestro Instituto fueron consideradas, por el moderador y la alcaldesa en funciones, idóneas para la votación en el pleno y aprobadas por la mayoría absoluta de los concejales escolares presentes.

En el Pleno Escolar participaron el Ilmo. Sr. Alcalde de Granada, D. José Torres Hurtado, que presentó la actividad y entregó el bastón de mando a la alcaldesa escolar, y la concejal delegada de Educación del Ayuntamiento de Granada, doña Mª Carmen Sánchez Quevedo, que repartió los diplomas al alumnado participante y un obsequio al profesorado responsable de cada centro educativo.






Para más información:
http://www.granada.org/
http://granadadigital.com/index.php/local_gr/83-capital/162087-josean-paredes